Una pregunta por el dibujo y la pintura.

16 de agosto – 21 de septiembre 2019

Paola Cámpora – Walter Coelho  – Adriana Giacchetti

Marcela Santantón – Guillermo Sesma

Leonardo Nieto + Nicolás Nieto (Ciclo RAFcolectivx)

Curaduría: Federico de la Puente

[Cuestión de tradiciones]

Vasili Kandinsky comienza el más que clásico “Punto y linea sobre el plano”, recordándonos cómo observamos el mundo desde nuestros hogares: desde adentro, hacia afuera. Plantea, que lo que nos separa del mundo es la superficie del vidrio de la ventana. Aquel que hace que los sonidos lleguen amortizados, los movimientos parezcan fantasmales y todo ese mundo exterior no sea -ni más, ni menos- que un ser latente. Una potencia. 

A partir de aquí, el autor, establece la necesidad de abrir la puerta e ir a jugar. Con las reglas claras, por supuesto, pero dispuestos a transitar los caminos de la ciencia del arte. : “Del mismo modo, la obra de arte se refleja en la superficie de la conciencia. Pero permanece más allá de la superficie y, una vez terminado el estímulo, desaparece sin dejar rastros. También aquí hay un cierto cristal transparente, pero rígido, fijo, que hace imposible la relación directa. También aquí existe la posibilidad de penetrar en la obra, participar en ella y vivir sus pulsaciones con sentido pleno.”(1)

Ya que el conocimiento específico de los elementos prácticos detrás de la construcción de las imágenes ya han sido estudiados -y, aún así, estamos lejos de pretender ninguna originalidad- en esta oportunidad optamos por preguntarnos por el motor de estxs artistas al elegir la pintura y el dibujo como método fundamental en su trabajo. 

¿Para qué pintar, dibujar y construir imágenes hoy en día, en un mundo plagado de ellas? ¿De qué nos sirve el dibujo, la pintura? ¿Qué mueve a estxs artistas a defender la planimetría como territorio? 

Sin duda, no se trata de cuestionar la validez de esta elección, sino de profundizar en la reflexión crítica a partir de las obras y los procesos. 

Del punto, a la línea, del plano al color. Del espacio a la composición de la obra. Pero, también, de la ficción a la autobiografía. De la ciencia a la abstracción. Históricamente, el dibujo y la pintura han sabido ser documento histórico, cartografía, prueba científica y escenografía de cientos de miles de narraciones.

Nuestra manera de ver -o creer ver- el mundo tiene nombre gracias a la reproducción planimétrica del mundo. Los credos, el poder, la belleza, la bondad y el infierno. Todo nos ha entrado por los ojos. Y esa puerta ha sido el dibujo y la pintura. 

John Berger, en el mítico “Modos de Ver”, retoma la idea de Walter Benjamin y la pregunta por la reproductibilidad técnica de la obra de arte. A esto, le suma la observación sobre cómo las obras son portadoras de una infinita cadena de tradiciones. En su forma de ver el mundo y en la manera en que sus autorxs eligen no hacerlo. ¿Sabemos cómo vemos? ¿Cómo siguen operando estas obras en la forma de contemplar el mundo?

En un espacio dedicado al arte contemporáneo, elegimos la pintura y el dibujo como espacio de resistencia. No renunciamos a la tradición pictórica, porque no olvidamos sus preguntas. Ellas nos trajeron hasta acá. A nosotrxs, nos toca abrir la puerta, y seguir adelante. 

Lic. Federico de la Puente

Curador General.

(1) Kandinsky, Vasili. Punto y línea sobre el plano. Buenos. Aires : Paidós, 2003